En la vida vamos dejando atrás muchas cosas, entre ellas a algun@s amig@s, conocid@s, compañer@s... A veces somos nosotr@s l@s que provocamos ese alejamiento, pero no siempre es así y cuando no es así es posible que nos genere un mayor sufrimiento que si lo fuese. Desde hace tiempo no tengo contacto con la persona de la que probé una deliciosa crema de cereza y he acabado por echarla de menos. Siento mucha desazón porque aunque es cierto que poco podía hacer para que no se alejase de mí, no hacer nada evidentemente no iba a hacer que se acercase a mí. Así han ido pasando los días, y se ha creado en mi cabeza una imagen de esa persona que puede tener que ver con momentos vividos, sensaciones e impresiones, en la que no existe nada bueno de ella. En un principio esto reforzó mi postura de no hacer nada para solucionar la situación y fue creciendo un sentimiento de desprecio que puede estar basado en miles de cosas, pero que al final acaba por enmascarar cualquier buen sentimiento hacia esa persona. Pero han seguido pasando los días y poco a poco he ido recordando momentos vividos junt@s, los cuales iban ablandando la capa de cemento que había puesto en mi corazón para que dejara de sentir. Uno de los mejores momentos sigue siendo el primero de ellos, ese es el que hace que ahora quiera volver atrás en el tiempo para solucionar las cosas. El amor que nos unía en esos instantes era tan hermoso que duele al recordarlo y saber que no volveremos a vivirlo junt@s. Y no estoy hablando de que nos besemos, acariciemos... estoy hablando de hablarnos con la mirada, ser felices un@ con el/la otr@, compartir lo que se esconde en nuestro interior... Al perder este amor me doy cuenta de que he perdido algo que sí tenía mucho valor para mí, he perdido una de las mejores personas con las que me he podido encontrar en la vida. En cierto modo siento como si hubiera perdido una parte de mí. Una vez esa persona me preguntó,"¿cómo me puedes querer tanto?". Respondí con un escrito en este blog, llamado "Crema de cereza". Ahora yo me pregunto ¿cómo he dejado que los malos pensamientos hiciesen que olvidase lo mucho que te quiero?. Como muchas otras cosas en mi vida, esta es una pregunta a la que encuentro muchas respuestas pero ninguna acaba de responderme. Y el resultado de todo esto es que te echo de menos, echo de menos que alegres mi vida con tu sonrisa, echo de menos ser tu confidente y que seas el/la mí@, echo de menos saber cómo estas, echo de menos no echarte de menos.
Mut.
El Miedo
Hace 6 años.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario