jueves, 12 de marzo de 2009

Dolor

Hay muchas clases de dolor, pero podemos dividirlos en dos grandes grupos, los dolores físicos y los emocionales. Vivo el día acompañada de unos y otros. Los dolores físicos son constantes, algunos días se lllevan mejor y otros peor, pero se llevan. Algunos dolores emocionales son casi imposibles de llevar y te superan. Recuerdo pocos días de mi vida sin tener alguno de ellos, una porque la fibromialgia rara vez me deja descansar y otra porque mi cabeza tampoco lo hace. Lo peor de todo esto es que hoy me he dado cuenta de que a pesar de tanta medicación sigo teniendo días horribles tanto en el plano físico como emocional. Entiendo que todo tiene un proceso de adaptación pero estoy cansada de tomar antidepresivos, analgésicos y ansiolíticos; y seguir igual. Una porque estoy metiendo mucha mierda en mi cuerpo, incluso algunas crean una dependencia brutal y otra porque veo que es lo que me espera para el resto de mi vida. Mis dolores emocionales también están conmigo casi todos los días, aunque ha habido momentos que los he reducido bastante, después vuelven los mismos y son devastadores. Hay muchos que nunca se van de mi cabeza y saltan con cada cosa. Llevo bastante tiempo sin escuchar música porque me hunde demasiado, tampoco puedo leer libros porque mi cabeza no para quieta, veo series de dibujos animados porque no hay que prestarles demasiada atención y cuando las que veo que no son de dibujos le doy para atrás mil veces porque mirándola me pierdo. Con este panorama cada día me cuesta más ponerle algo de ilusión y ganas a la vida, una porque no las tengo y otra porque ya no se de dónde sacarlas. Es increíble lo que me agota la vida y lo que me agota vivirla para encontrarme siempre con lo mismo. A ver si el dopaje de hoy hace efecto y ya me duermo pronto, que suelo tener buenos sueños y aunque sufra si tengo algún mal sueño, al despertarme por lo menos me encuentro con que es algo desagradable que creo que no me ha pasado.

1 comentario:

Julia dijo...

Me ha gustado mucho lo que has escrito, aunque es un sentimiento muy triste el que me transmites...Pero...Hay esperanza, y tú mejor que nadie lo sabes, en el fondo. Boooniiitaaa. Te quiero mucho y te mando toda la energía positiva en forma de beso agridulce!! En cuanto llegue de Granada nos vemos!